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Préstamos sin Intereses: ¿Existen Realmente?

Préstamos sin Intereses: ¿Existen Realmente?

22/12/2025
Felipe Moraes
Préstamos sin Intereses: ¿Existen Realmente?

En un contexto financiero donde los intereses bancarios pueden resultar elevados, surge una pregunta común: ¿existen préstamos sin intereses en España? La respuesta es afirmativa, pero con matices importantes que todo interesado debe conocer.

Este tipo de financiación puede ser una opción atractiva, especialmente para necesidades personales o familiares, pero requiere una comprensión profunda de la legalidad y los trámites involucrados.

Exploraremos en detalle si estos préstamos son viables, cómo formalizarlos correctamente, y los riesgos asociados para tomar decisiones informadas.

La Legalidad de los Préstamos sin Intereses

Según el artículo 1740 del Código Civil español, los préstamos sin intereses son perfectamente legales entre particulares.

Esto significa que, en teoría, puedes prestar o pedir dinero sin cargos adicionales, siempre que se cumplan ciertas condiciones.

Sin embargo, para sociedades, autónomos o profesionales, la normativa fiscal impone restricciones significativas.

Hacienda exige valorar estas operaciones a precios de mercado aplicando el interés legal, que actualmente ronda el 3-4% anual.

Por lo tanto, aunque la ley civil lo permite, la fiscalidad puede complicar el panorama, especialmente en transacciones vinculadas.

Es crucial distinguir entre la legalidad civil y las obligaciones tributarias para evitar sorpresas.

Tipos de Préstamos sin Intereses Disponibles

Existen varias formas de acceder a préstamos sin intereses, cada una con sus propias características y consideraciones.

  • Préstamos entre particulares: Son comunes entre familiares, amigos o incluso desconocidos, y se basan en acuerdos de confianza sin intervención bancaria.
  • Préstamos de bancos o entidades financieras: Ofrecen tipos de interés nominal (TIN) del 0%, pero suelen incluir comisiones y otros costes que elevan la tasa anual equivalente (TAE).
  • Plataformas P2P en línea: Facilitan préstamos entre particulares a través de internet, pero conllevan riesgos elevados de fraude o impago.

Es importante evaluar cada opción cuidadosamente, considerando no solo la ausencia de intereses, sino también los gastos ocultos y la seguridad.

Por ejemplo, un préstamo bancario con TIN 0% podría no ser tan "gratis" como parece debido a las comisiones de apertura o seguros obligatorios.

Cómo Formalizar un Préstamo sin Intereses Correctamente

Para garantizar la validez de un préstamo sin intereses, es esencial seguir un proceso de formalización adecuado que evite nulidades o problemas legales.

Primero, ambas partes deben tener capacidad jurídica plena, es decir, ser mayores de edad y en pleno uso de sus facultades mentales.

La formalización escrita es obligatoria, ya sea mediante un documento privado o un acto notarial, este último con costes asociados.

  • Identificación completa del prestamista y prestatario.
  • Fecha y lugar exactos de la firma del contrato.
  • Importe preciso del dinero prestado, especificado en euros.
  • Plazo claro para la devolución del préstamo, con fechas límite.
  • Cláusula explícita que indique "tipo de interés 0%" para evitar ambigüedades.

Además, se recomienda utilizar modelos de contrato disponibles en fuentes confiables, como sitios web especializados, para asegurar que todos los elementos estén cubiertos.

La transferencia del dinero debe realizarse a través de medios bancarios rastreables, lo que proporciona una prueba adicional de la transacción.

Obligaciones Fiscales y con Hacienda

Uno de los aspectos más críticos de los préstamos sin intereses es el cumplimiento de las obligaciones fiscales, ya que Hacienda puede imponer cargas si no se documenta adecuadamente.

Según la normativa, Hacienda presume que todas las operaciones son retribuidas, a menos que se demuestre lo contrario.

Para préstamos entre particulares, es obligatorio presentar el modelo 600 de ITP y AJD en la oficina autonómica correspondiente dentro de los 30 días siguientes a la entrega del dinero.

  • Este trámite está exento de pago para préstamos, pero es esencial para evitar que se considere una donación encubierta.
  • Sin la presentación del modelo 600, Hacienda podría clasificar el préstamo como donación, sujeto al Impuesto Sucesiones y Donaciones (ISD), con tipos progresivos que varían por comunidad autónoma.
  • Conservar pruebas de devolución, como extractos bancarios, es vital para justificar la transacción en caso de inspección.

El prestamista no tributa por rendimientos si se prueba la gratuidad, mientras que el prestatario debe declarar el origen de los fondos para evitar sanciones.

Ignorar estos pasos puede llevar a sanciones por evasión fiscal, por lo que la diligencia es clave.

Riesgos y Consideraciones Prácticas

Además de los aspectos legales y fiscales, existen riesgos prácticos que deben tenerse en cuenta al optar por un préstamo sin intereses.

Uno de los mayores peligros es que Hacienda reclasifique el préstamo como una donación si la documentación es insuficiente, lo que es común en transacciones familiares.

  • Riesgo de estafas con desconocidos: En plataformas P2P, hay un alto riesgo de fraudes o impagos, por lo que se aconseja extremar la precaución.
  • Protección judicial: Un contrato bien redactado puede ser crucial en casos de impago, permitiendo acciones legales para recuperar el dinero.
  • Alternativas: Considerar opciones como donaciones formales, que pasan por Hacienda y están sujetas a ISD, o préstamos bancarios con TIN 0% pero TAE real mayor que cero.

En el contexto actual, con subidas en los tipos de interés bancarios, los préstamos sin intereses entre particulares están ganando popularidad, pero no deben verse como un "chollo" sin trámites.

Es fundamental evaluar los pros y los contras, como la gratuidad versus la burocracia y los riesgos fiscales.

Pasos para Formalizar con Éxito

Para resumir y proporcionar una guía clara, aquí están los pasos esenciales para formalizar un préstamo sin intereses de manera segura y legal.

  1. Redactar un contrato detallado que incluya todos los elementos mencionados, preferiblemente usando un modelo confiable.
  2. Realizar la transferencia del dinero a través de una cuenta bancaria para mantener un rastro documental.
  3. Presentar el modelo 600 en la oficina de Hacienda correspondiente dentro del plazo de 30 días desde la entrega del dinero.
  4. Conservar todas las pruebas, como el contrato y los comprobantes bancarios, tanto de la entrega como de la devolución.
  5. Considerar la asesoría de un profesional, como un abogado o notario, especialmente para cantidades significativas o situaciones complejas.

Siguiendo estos pasos, puedes minimizar los riesgos y asegurar que el préstamo cumpla con todas las normativas aplicables.

Consejos Finales y Conclusión

Al finalizar, es importante recordar que los préstamos sin intereses pueden ser una herramienta útil, pero requieren responsabilidad y conocimiento.

Antes de embarcarte en uno, evalúa tu situación personal, consulta fuentes confiables y, si es necesario, busca asesoramiento legal o fiscal.

  • No subestimes la importancia de la documentación: un contrato claro puede ahorrarte muchos problemas.
  • Mantén un diálogo abierto con la otra parte para asegurar que todos entiendan los términos y obligaciones.
  • Actualízate sobre cambios en la normativa, como las variaciones en el interés legal del dinero, que pueden afectar las implicaciones fiscales.

En conclusión, los préstamos sin intereses sí existen en España y son legales entre particulares, pero no están exentos de complejidades.

Con una planificación cuidadosa y el cumplimiento de los trámites, puedes aprovechar esta opción de manera segura y beneficiosa, evitando sorpresas desagradables con Hacienda o en el ámbito judicial.

Recuerda que la transparencia y la diligencia son tus mejores aliados en este proceso.

Felipe Moraes

Sobre el Autor: Felipe Moraes

Felipe Moraes escribe para MenteFija desarrollando artículos sobre organización financiera, toma de decisiones económicas conscientes y mejora continua de la gestión del dinero.